25 nov. 2007

Retrocnología

Mientras intentaba imprimir una letra de una canción que canta Sabina, para intentar hacer cover (con distorsión e imitación burda de DJ, es decir: ruido), se me ocurrió que la impresora funciona como una especie de película de misterio en ¿miniatura?

La lámpara roja de la impresora se prendió y recién al rato mi computadora me dijo que era porque el cartucho de tinta negra se había agotado y si lo quería cambiar. Como no le creo a la computadora - de hecho no veo el nivel de tinta- intento imprimir igual, pero no me deja.

Recordaba la época en que la impresora hacía lo que uno quería. Al rato me puse a pensar que en realidad nunca fue así. Si no están de acuerdo piensen en las impresoras de matriz de punto cuando nunca terminaban el texto en el renglón que uno quería. Con la excepción de si se era un usuario de tipo WordPerfect (la palabra lo dice) que tenía cien mil comandos de tipo CTRL+ALT+K+1 para diagramar la hoja de una manera: y era eso lo que hacía.

Entonces decidí cambiar el cartucho bajo protesta: porque sentía que quedaba tinta, porque nunca la había visto agotarse y porque ninguna impresora le va a decir a mi computadora que me diga lo que tengo que hacer.

En las impresoras de carro, se veían las cintas y uno sabía cuándo ya no daban para más y uno optaba si quería imprimir en un gris lastimoso o cambiar la cinta, lo que tenía un costo muy, muy bajo.

Ahora, una computadora nos avisa que la impresora le avisa que el cartucho negro NO es de marca EPSON, o que el cartucho negro no tiene tinta. ¿Lo dice la impresora? Si: porque su DRIVER está programado por el que FABRICA la impresora y los insumos correspondientes.

Los insumos son los que financian lo barato de las impresoras, la investigación asociada y la publicidad. Igual nos venden mamaderas a 1 $ si vamos a precisar la leche.

Bien: puse un cartucho NO compatible a mi cuenta y riesgo (eso es lo que me dice la computadora que le dice la impresora). .

Recién ahí empieza a imprimir la canción que canta Sabina: Ruido

Antes Tecnología se escribía con porque era un camino en línea casi recta al progreso. Ahora ya no cumple esa misma función. Ahora está llena de ruido. No merece el nombre.

Por eso el título.

18 nov. 2007

Monte -> Brasil -> Adolescencia -> Termas -> Fiesta X


Puse Play en el aparato y en mis oídos una voz dice "Bom día comunidade..." y empieza a sonar Marisa Monte (Tribalista) con Carnavália. Como un flash, se estampó en mi red neural el recuerdo vívido de mi primera (¿y única?) salida con una escola do samba.
En verano solíamos acampar en las Termas del Arapey durante un mes entero (mínimo). El tiempo daba para todo y había mucho embole de adolescente. Como era habitual, pasaba largas horas (durante la siesta de los demás) leyendo.
En el campamento de enfrente una brasilera de unos 12 años hacía exactamente lo mismo.
En un acto inusualmente arriesgado para un nerd de 11, empecé a molestarle reflejando el sol en su cara con un espejo. Levantó la vista y me dedicó una enorme sonrisa.
Esa noche (recuerdo el calor, la piel tirante y espíritu de fiesta) desfilaban las comparsas improvisadas de brasileros que también acampaban por varias semanas y llevaban ahí un pedazo de Brasil.

Parado al borde del desfile veo pasar a la brasilera que me agarra la mano y sigue bailando sin soltármela. Era nerd pero educado, así que no la saqué. Durante una fracción de segundo asomó toda la timidez, pero no tuvo tiempo de desplegarse. La brasilera no le dió tiempo. Así que desfilé ante la mirada atónita de mis familiares. Como la rosa, todavía no logro acordarme del nombre.
Al año siguiente fue una entrerriana que me hizo bailar en una discoteca. Ya más suelto, un tiempo después, otra brasilera me enseñó cómo se debe besar a una mujer.
Ayer, en la Fiesta de la X, después de deambular por carpas con música electrónica, rincones rastafaris y tinglados de rock "de acá", veía a Mariana bailando con esa cadencia que sólo existe más al norte del país. Todo me hacía acordar de esas épocas en las que me despedía de la inhibición de niño-nerd y veía atisbos de una sabiduría de mujer que hasta hoy me trae ecos del Misterio.
La lluvia nos empapó totalmente mientras caminábamos hasta el auto.
Ahí la música paró. Pero el aparato tiene una tecla llamada "Rew" que me llevó de vuelta a:







"Bom día, comunidade...

Sinto a batucada se aproximar
Estou ensaiado para te tocar

Repique tocou, o surdo escutou
E o meu corasamborim
Cuíca gemeu
Será que era eu
Quando ela passou por mim ..."