20 dic. 2006

De punta a punta

Después del velorio del padre de un amigo, muerto por agotamiento sistémico luego de una enfermedad degenerativa, nos fuimos con un amigo del alma a tomar una birra como corresponde.
Nos llevó cuarenta años ir desde la punta más al norte a la punta más al sur. Estábamos a metros del borde sur del país. Venimos desde metros de la zona más al norte.
Cada tres minutos me decía: "Yo no soy psiquiatra pero...." y me daba una sentencia categórica acerca de la gente y la naturaleza humana.
Llegamos a la conclusión de que lo más importante que dejamos en el mundo son hijos con una ética producto de generaciones previas.
Le tengo que mandar por mail una foto en la que mi hijo le enseña a su hija a estirar un chicle hasta el límite.
El resto es puro adorno.