28 jun. 2009

Instituciones

Sorprendido por lo de Honduras , me quedé pensando en la escena en que un militar le dice a un camarógrafo "retrocedan o no respondemos por nada". Es interesante ver, en el round de noticias, quienes dan palos y quienes reciben. También es sumamente ilustrativo quienes tienen armas y quienes no. Pero la información no puede ser evaluada adecuadamente sin tomar en cuenta QUIEN muestra qué cosa. El poder de la prensa a la hora de magnificar o minimizar un acontecimiento es prácticamente determinante como formador de "opinión" en la cabeza de la gente.
El panorama me recuerda un libro de John Perkins llamado "Confesiones de un sicario económico". Pueden ver un resumen del libro aquí y una entrevista acá. Ahí se describe el rol de la prensa en los "levantamientos" contra Chávez y situaciones similares. Lo que nos lleva a Irán (detienen a personal iraní de la embajada británica por supuesto involucramiento con el levantamiento). Más allá de quién tiene "razón", lo cierto es que la imagen que nos formamos de Venezuela e Irán (por citar algunos ejemplos) está determinada por el modo en que la prensa trata esa información. Aún cuando uno pretenda ser crítico, ver a un ciudadano recibiendo palos, nos pone en alerta sea lo que sea que esté sucediendo.
Con respecto a "palos", recuerdo mi venida del interior a Montevideo (1980?, 81?) por iniciativa de mi hermana para ver un recital de Sui Generis.

La policía metropolitana reiteradamente intimidaba a la gente, cosa que me impactó. Eso fue nada en relación a la represión que llegamos a ver después.
Habitualmente a un lado del garrote hay un uniformado, embrutecido que "cumple órdenes" ["no respondemos por nada"]. El que da las órdenes no suele estar en la trifulca, sea en Seattle [no se pierdan este video], Londres [aquí una recopilación de IndyMedia], Irán, Perú, Honduras (sorprende lo fácil que sigue siendo dar un golpe de estado)... Y del otro lado puede estar cualquiera.
Quienes protestan deberían considerar esos videos como "instructivos" y la siguiente no cometer errores (como arrinconarse en una esquina de Londres, mientras un infiltrado rompe vidrios y da la excusa para que se inicie la represión programada de antemano). Y por si alguien piensa que está todo dicho, está bueno atender las noticias (de ahora o de antes)